El Reino de Palcemith recibe las bendiciones de un dragón. El malvado canciller del reino, Andrim, recupera los recuerdos de su vida pasada cuando el príncipe heredero rompe el compromiso con su hija. Al mismo tiempo, se da cuenta de que este mundo es el de un juego otome que era popular en su vida anterior. En ese juego, su hija es la villana que al final es ejecutada por el príncipe heredero, y él mismo está destinado a perecer junto a ella.
Incapaz de aceptar ese destino, Andrim comienza a urdir intrigas para arruinar a los personajes conquistables del juego, quienes están del lado del príncipe heredero. Finalmente, incluso logra seducir con su propio encanto al íntegro capitán de los caballeros, quien también era su rival…