Después de que su primer drama fracasara, Lee Hyunseok renunció a ser director de programas. Pero cuando se encuentra con que se le concede un último deseo en sus últimos momentos, solo quiere una cosa: producir el drama makjang definitivo. Ahora, se le ha dado una segunda oportunidad en la vida (y la ayuda de un director fantasma), pero tiene poco tiempo para conseguir audiencia y reconocimiento. Sin presupuesto, con actores novatos y un guionista aficionado, Hyunseok tiene mucho trabajo por delante. Pero, ¿qué es un buen drama sin algunos giros y sorpresas?