Apático y sin rumbo, Jiwoo encuentra un atisbo de propósito durante sus turnos nocturnos en la tienda de conveniencia gracias a Juhee, una clienta habitual, una estudiante universitaria segura de sí misma y cautivadora que lo trata con una calidez inesperada. Pero lo que comienza como una silenciosa admiración pronto se torna eléctrico, cuando Juhee revela un lado coqueto y dominante que despierta algo profundo en ambos. Atrapado entre la sumisión y el deseo, Jiwoo está a punto de descubrir lo dulce que puede ser ceder.