"¡Si me frotas más, me correré!" Rin, quien traumatizó a Hajime cuando era niño, aparece ante él en el salón de masajes donde trabaja. Rin actúa amablemente como si nada hubiera pasado con las cosas malas que hizo en el pasado, ¡pero la sed de venganza de Hajime arde con más fuerza...!