Minhyeok es un buen hombre: es un compañero de trabajo confiable, un prometido fiel... El futuro parece prometedor hasta que un día su futura esposa lo deja sin ceremonias. Mientras sus sueños de felicidad se esfuman, Minhyeok se descarrila. Lo extraño es que su nueva actitud despreocupada cae muy bien entre las mujeres. Muy pronto, Minhyeok se entera de que cuando las cosas están bajas, ¡debes estar a la altura de las circunstancias!