Kai Vancroft nació bajo la sombra de dos leyendas. Su padre, Cedric Vancroft, era aclamado como uno de los mejores espadachines del continente; su madre, Aurora Vancroft, era una prodigio cuya magia equilibraba la destrucción con la sanación, un don casi inexistente. Bajo su tutela, Kai crecía en un pueblo pacífico, destinado a heredar un legado de grandeza.
Pero el destino no tiene piedad.
En una sola noche, el horizonte fue devorado por el aliento de los dragones y la crueldad de las huestes demoníacas. Ni siquiera el filo de Cedric o los hechizos de Aurora fueron suficientes para frenar una calamidad que parecía enviada por los mismos dioses. Kai lo vio todo: su hogar convertido en carbón, sus padres luchando hasta el último aliento y los gritos de su gente extinguiéndose bajo el rugido de las bestias.
Siendo el único sobreviviente entre las cenizas de su pasado, Kai empuña la espada de su padre y viste el luto de su pueblo. Ahora, como un aventurero solitario vestido de negro, recorre el mundo con un solo objetivo. No busca la gloria, ni el oro, ni el perdón.... Si no más bien venganza.