Hace siglos, una esfera cayó del cielo y desató en la humanidad un poder que llamaron Destellos, fragmentos de alma convertidos en magia. En un mundo medieval sin tecnología, los reinos crecieron y cayeron dependiendo por completo de esos dones… hasta que los más peligrosos fueron temidos incluso por sus propias familias.
Entre ellos nació un niño marcado por la pobreza y el destino.
A los catorce años despertó dos poderes prohibidos:
el control absoluto de su sangre
y la capacidad de robar hasta cinco Destellos ajenos.
El miedo transformó a su aldea en enemiga, y su propia familia lo selló para que su existencia no destruyera lo poco que quedaba en pie.
Doscientos años después, el sello se rompe.
Pero el mundo que conoce ya no existe.
Los Destellos han desaparecido, la gente ha olvidado su antigua gloria… y la humanidad ahora enfrenta una amenaza que no provino del cielo, sino de otros mundos.
Él es el último vestigio de una era perdida.
Y tal vez, la última esperanza de un futuro que está a punto de caer.