Vikir, el fiel sabueso de los Baskerville, había sido leal hasta que su lealtad fue traicionada por su dueño, Hugo, quien difamó su nombre y lo sacrificó.
Con una determinación inquebrantable de evitar un destino similar en su nueva vida, sus ojos ardían con ira y sus dientes se mostraban afilados mientras planeaba una venganza sangrienta y brutal contra Hugo.
La sed de venganza de Vikir no tenía límites, y esta vez estaba decidido a hacer justicia desgarrando la garganta de su antiguo amo y padre... Hugo.